La ceremonia de los Brit Awardas llegaba a uno de sus momentos cumbres. Por fin, se daría a conocer el nombre del ganador en la categoría "Mejor álbum del año". Expectativa, platillos, redoblantes, y el anuncio. El disco premiado fue "21", de Adele.
Con rostro triunfal, la cantante sube al escenario, se para en el atril y se dispone a comenzar con los agradecimientos. Es ahí, en ese momento, cuando la noche comienza a cambiar de clima y color y la tensión le gana la pulseada a la fiesta.
Los organizadores de la transmisión televisiva del evento deciden que unos pocos segundos son suficientes y que luego de que la artista alcanzó a decir "gracias" es momento de interrumpirla y continuar con la ceremonia.
Sumamente molesta, Adele buscó la cámara para realizar un gesto obsceno, insultando a los encargados de la televisación de la gala. Y luego, aclaró: "El dedo no iba dirigido a mis fans, sino a la gente con traje que montó el show. Pido disculpas a mis seguidores. Quienes de verdad me ofenden son la gente con traje..."
Ante esta acusación, los productores emitieron un comunicado en el que explican que la decisión de interrumpir el discurso de la cantante se tomó teniendo en cuenta un retraso ocasionado por las palabras de Damon Albarn, del grupo Blur, quien previamente recibió un premio a su trayectoria, extendiéndose durante 11 minutos en sus agradecimientos. "Enviamos nuestras más profundas disculpas a Adele porque su gran momento se viera cortado debido a que el espectáculo se estaba alargando", explica el anuncio.