
Wilfredo Guzmán Salazar
Fotos: AP
La noche del viernes 1 de junio del 2012 pasó al libro dorado del beisbol venezolano. Johan Santana, doble ganador del Cy Young subía a la lomita del Citi Field para enfrentarse a los actuales campeones de la serie mundial, los Cardenales de San Luis.
Su comienzo en el partido fue solido, era el presagio de algo grande, sus envíos mordían la esquina y su cambio de velocidad, como siempre, con el veneno de costumbre. Previo a este juego, “El Gocho” le había lanzado nueve ceros a los Padres de San Diego, siendo un hecho que hacía pensar que el merideño estaba de regreso. El 2011 para el as venezolano no fue para nada positivo, no pasó de lanzar cinco episodios en su rehabilitación luego de su operación en el hombro izquierdo en septiembre del 2010. Todo, todo valió la pena, Santana nació para hacer grande y “El Gocho” lo hizo de nuevo.
TEJIENDO LA HISTORIA
Esta hazaña no podía escapar de la controversia, pero luego del más reciente antecedente con el arbitraje en momentos de alta tensión como el vivido por Armando Galarraga y esa pifia histórica del árbitro Jim Joyce, el árbitro Adrian Johnson conspiraba pero esta vez a favor del país. Todo marchaba bien, un Santana con un buen ritmo de ponches pero con una cifra considerable de picheos por episodios, lo que hacía creer que no podía ir muy lejos, pero en el sexto episodio comenzaba el guion de película que empezaba a vivir en el Citi Field. Bateaba Carlos Beltrán y este sonaba una línea que paso como un misil por la raya de cal, el umpire Jhonson cantó foul y el manager Matheny salía a reclamar, la gesta se empezaba a tejer. Luego en la séptima entrada, Yadier Molina pescaba un picheo e hizo una fuerte conexión que hizo lucir en jugada espectacular, chocando con la barda del jardín izquierdo a Mike Baxter, capturando la bola, salvando al venezolano. Baxter saldría del partido por lesión.
TRES OUTS PARA EL RECUERDO
Ya no se podía ocultar la alegría y la tensión en el estadio, se venían los recuerdo a la mente de los presentes y ya los jugadores en el dogout daban muestras de nerviosismo. Las cosas del beisbol, se venían los mejores bateadores de cualquier alineación, el tercer, cuarto y quinto en el orden, pero ahí tenían a un merideño con ganas de poner su nombre en el recuerdo de todos. Ya con más de 110 picheos enfrentaba a Matt Holiday, y con una recta le partió el bate y salía una elevado a las manos del boricua Andrés Torres para el primer out, faltaban dos para la hazaña. Acto seguido Allen Craig fue dominado con un elevado a las manos de Kirk Nieuwenhuis para el segundo out y ya el estadio era un hervidero. Se enfrentaba al MVP de la pasada Serie Mundial, David Freese y Santana cerraba el partido con toda la jerarquía que lo caracteriza, con un ponche espectacular y de esta forma, Santana se convertía en el primer lanzador de los Mets de Nueva York en conquista un NO-NO en 51 años y en 8 mil 52 partidos jugados, club que ha tenido en sus filas a lanzadores históricos como Tom Seaver y Dwight Gooden. Para “El Gocho” fue su primer juego sin hit de su brillante carrera en Grandes Ligas y el 4to para Venezuela, luego de las hazañas de Wilson Álvarez, Aníbal Sánchez y Carlos Zambrano. En 2 horas y 35 minutos, Johan Alexander Santana escribía su nombre con letras de oro en las páginas de la historia de hazañas de las Grandes Ligas.
LA HAZAÑA DE SANTANA EN CIFRAS
8.020 partidos transcurrieron sin que lanzador alguno de los Mets lanzara un No hit
134 picheos fue lo que necesito Santana para dominar a los Cardenales de San Luis
51 años son los años de historia de la franquicia de los Mets y nadie había podido lanzar un No hit