Quiso el bendito Dios protector de Venezuela, que nos fuera concedido el honor de dar al viento y a la brisa aragüena en esta hora de patria, unas palabras para ella en este día glorioso, frente al bronce que simboliza al inmortal genio de América y además padre de su libertad e independencia. Todos, pueblo, gobernantes, militares patriotas, debemos elevar un agradecimiento a nuestro Dios Jesús Redentor y Misericordioso por darnos la oportunidad de estar construyendo la Patria Nueva en este momento histórico en compañía del Presidente comandante Hugo Chávez Frías.
El 5 de Julio nos convoca aquí hoy, en virtud que rememoramos hechos históricos de importancia sublime para todos los patriotas que reivindicamos con amor y pasión las proezas de nuestros libertadores y libertadoras en la construcción de una nación libre de sumisión e injerencia extranjera. Aquel primer Congreso venezolano declaró solemnemente nuestra total independencia de España, dando pie al nacimiento de la primera República y la sanción de nuestra primera Constitución. Era la patria boba tal como hablaba el Libertador y que el Presidente Chávez con afiebrada y tenaz habilidad y coherencia histórica nos invita a recordar para no repetir sus errores y desaciertos, mirando sin ver y manipulados por los imperios de ayer y de hoy. Ciertamente el 5 de Julio, fue instituido como el día del pueblo y de las Fuerza Armada Nacional Bolivariana por los prodigios que realizó el pueblo en armas, llevando libertad más allá de la pequeña frontera patria, no regó su sangre por América para oprimir, sojuzgar o dominar, sino para liberar los pueblos americanos que corrían la misma suerte frente al imperio español dominante entonces. ¿Qué País, cuál gentilicio se ha ganado ese mérito a costa de la vida de sus más perínclitos soldados? Sólo Venezuela, cuyo nombre debía estar en un túmulo de rocas resguardado de los arcanos del tiempo, mostrando el valor de sus hijas e hijos en el campo de marte. Como descendientes de la casa de Bolívar y de una patria nacida. Ese día, hace 201 años, tenemos pendiente la titánica tarea de expandir, defender y consolidar la independencia conquistada en aquellos años y reconquistada de la mano del Comandante Chávez, quien bajó a Bolívar de las estatuas y recuperó su sable para los americanos, haciéndolo blandir para gritar libertad. Sólo el socialismo del siglo XXI y nuestra liberación del capitalismo depredador y atávico constituyen garantía de grandeza para nuestros pueblos expoliados por siglos de dominación extranjera disfrazada hoy de progreso.
No en vano en este mes de Julio nace nuestro Libertador y uno de sus hijos, quien ha rescatado su nombre y lo ha puesto en el corazón de esta patria, nuestro Comandante Hugo Chávez Frías
En este momento histórico de conmemoración y alegría por la Patria, adquiere dimensión sublime la arenga de Ribas en la víspera de la Batalla de la Victoria en el año 1814.Por ello, en esta jornada que ha de ser memorable no podemos optar entre vencer o morir. ¡Necesario es Vencer! ¡Viva la República!
¡Independencia y Patria Socialista!
¡Viviremos y Venceremos!
Lourdes Reverón