El conflicto es destructivo cuando:
- Se le da más atención que a las cosas realmente importantes
- Polariza a la gente o a los grupos, reduciendo la cooperación
- Aumenta y agudiza las diferencias
- Conduce a comportamiento irresponsable y dañino.
Pero el conflicto no siempre es malo. El puede ser constructivo cuando:
- Resulta en la clarificación de problemas y asuntos importantes
- Involucra a la gente en la solución de asuntos importantes para ellos
- Conduce a una comunicación más auténtica
- Ayuda a liberar emociones y estrés
- Ayuda a desarrollar nuevos entendimientos y destrezas.
Una vez entendido esto, debemos señalar que existen estilos de conducta cuando se trabaja con el conflicto. Dichas conductas son las de:
- Huída
- Acomodadizo
- Competir
- Transigir
- Integral
Todo esto va acompañado de la secuencia de un conflicto que es la siguiente:
- El conflicto está latente
- El conflicto se manifiesta
- Aparecen síntomas de tensión
- as partes en conflicto toman posiciones
- Comienzan conductas estereotipadas
- Surgen nuevos roles
- Deterioro de la comunicación
- Comprensión inadecuada de los hechos
- Se subestiman coincidencias
- Actitudes que dificultan los vínculos
¿Y cómo se resuelven los conflictos? Para esto existen unas fases de resolución de conflictos:
- Orientarse positivamente delante del problema
- Definir el problema
- Idear alternativas
- Valorar las alternativas y tomar una decisión
- Aplicar la solución tomada
- Valorar los resultados
Finalmente, dejamos la siguiente reflexión: El conflicto es como el agua, se necesita para vivir y también para el progreso. Pero cuando hay demasiada agua en el lugar equivocado, hay que construir puentes y canales para evitar la catástrofe. Construir puentes y canales para que los conflictos no deriven en catástrofes, es lo que llamamos resolución de conflictos.
Alessandro D’Amico. Psicólogo
alessandrodamico_1@gmail.com