
Será reconocido el trabajo desempeñado por el infielder y jardinero desde 2004 hasta 2011, período en el que registró brillantes números y acudió a tres Juegos de Estrellas y una Serie Mundial
Los Tigres le dieron un justo reconocimiento al venezolano retirado Magglio Ordóñez el mes pasado. En agosto el turno le tocará al compatriota de Ordóñez, Carlos Guillén.
Los Tigres anunciaron que le rendirán honor a su extorpedero durante una ceremonia antes de un partido en Detroit del 4 de agosto. Como parte de la celebración "Fiesta Tigres", Guillén lanzará la primera bola e ingresará al Salón de la Fama de la Herencia Hispana.
El tema del homenaje a Guillén surgió cuando Detroit trajo al Comerica Park a Ordóñez para que anunciara oficialmente su retiro hace varias semanas. Esto se debe a que Guillén fue una de las primeras adquisiciones que ayudaron a los Tigres a ir de una campaña de 119 derrotas en el 2003 a ser campeones de la Liga Americana en el 2006.
La llegada de Guillén a Detroit desde Seattle antes de la temporada del 2004 es vista por muchos como el mejor canje hecho por Dave Dombrosky como gerente general y presidente de los Tigres. En un trecho de cinco temporadas, Guillén fue convocado tres veces al Juego de Estrellas y registró tres campañas consecutivas con un promedio de al menos .318. En el 2006 estuvo a un cuadrangular de alcanzar un año de 20 jonrones y 20 estafadas para acompañar su promedio de .320, cifras que fueron clave en la mejor temporada de Detroit desde 1984.
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