Algo está pasando con el candidato de la Unidad Nacional, Henrique Capriles Radonski y el Consejo Nacional Electoral (CNE), y la verdad, muchos venezolanos nos sorprendimos con las recientes declaraciones de la Rectora Sandra Oblitas, a través de las cuales cuestionaba el uso de una gorra que Capriles ha venido luciendo desde antes del inicio oficial de la campaña electoral, en su recorrido por ciudades y pueblos del todo el país, donde visita “casa por casa” a sus pobladores para llevarles su mensaje como aspirante a la presidencia de la República en los comicios del 7 de octubre próximo.
En tal sentido, la Rectora Oblitas ha expresado que a pesar de las advertencias o exhortos hechos al candidato Capriles sobre la mencionada gorra, este ha hecho caso omiso a tal llamado de atención, por lo cual duda de sus intenciones ante el desacato señalado, por lo que ella llama una manifiesta inobservancia de las normas electorales (José Alejandro Urdaneta, en: Diario La Verdad, 02-08-2012). Al mismo tiempo ha resaltado la citada funcionaria, que el candidato del Comando Carabobo —Hugo Chávez Frías— sí habría acatado el llamado de atención que se le realizara sobre el uso de los colores del tricolor nacional en spots de televisión.
Ante esto, no nos queda otra cosa sino reflexionar sobre las palabras de Oblitas. Primero que todo, una exhortación según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, en su segunda acepción, es una “… Advertencia o aviso con que se intenta persuadir” (DRAE en línea, 22.a edición, 2001). Es decir, que la propia rectora reconoce que lo único que ha hecho el CNE es intentar convencer al candidato opositor para que deje el uso de la referida gorra en virtud de contener esta los colores de la bandera nacional. Desde esta perspectiva, el jefe de campaña del Comando Venezuela, Armando Briquet, ha replicado que en ningún momento ellos han recibido notificación formal alguna y mucho menos argumentada donde se les comunique lo que sí ha sido declarado a los medios noticiosos (Rafael Rodríguez, en: El Universal, 02-08-2012). Además, subrayaba Briquet en el mismo diario de circulación nacional, la legislación es clara cuando establece que lo que no está estrictamente prohibido, en consecuencia, está permitido; de allí que no vean por qué Capriles tenga de quitarse la gorra —la cual no se quitará, según sus palabras— o sus seguidores y miembros de su equipo de campaña.
Por otra parte, nos inquieta la manera cómo la Rectora Oblitas parece insinuar que Capriles estaría dolosamente jugando a quebrantar la norma cuando, si recordamos bien, fue él quien propuso la firma de un acuerdo de respeto a las reglas y resultados electorales (TalCualDigital, 04-07-2012); ante lo cual un comportamiento contrario, carecería de sentido. Finalmente, resulta increíble que el CNE diga que el candidato Chávez sí ha acatado las normas de campaña, pues es harto conocido que uno de los puntos más importantes del acuerdo planteado por Capriles —el de las cadenas presidenciales— fue ignorado por completo por el ente comicial, asumiéndose a sí mismo como incompetente para regular lo relativo a esas transmisiones, por medio de las cuales el candidato del oficialismo se “pega” cuantas veces lo desea y por tiempo indefinido, obligando a los venezolanos a escuchar mensajes de campaña en los que promueve su gestión, nombra a Capriles para descalificarlo y ofende reiteradamente a quienes no comulgan con sus ideas políticas.
Por todo esto está claro que el CNE no está actuando de manera imparcial ante el proceso que se avecina, sino que, por el contrario, mantiene un comportamiento sesgado hacia el candidato Chávez, violando así el art. 3º de la Ley Orgánica del Poder Electoral que señala que la actuación de tal rama del Poder Público Nacional ha de regirse por principios de: “(…) imparcialidad y (…) cooperación, transparencia y celeridad en todos sus actos y decisiones” (AN, 2002). Así que no hay duda que los venezolanos tendríamos que pedirle cuentas al CNE para que dejara de favorecer a un solo candidato y respetara su rol de árbitro imparcial que está llamado a cumplir. Esperemos que la sindéresis se imponga y podamos tener una campaña de altura, como nos la merecemos todos los venezolanos demócratas de este gran país.
Lucrecia Morales García
Politóloga
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@lucremorgar