
No importa lo mucho que pueda dolerle o lo mal que lo este pasando, Robert Pattinson es un vampiro que no tiene miedo a enfrentarse a la luz. Ayer el actor reapareció por primera vez en público desde que se conociera a finales del mes pasado la infidelidad cometida por su novia, Kristen Stewart, con Rupert Sanders, director de Blancanieves y la leyenda del cazador.
A un optimista Pattison no se le preguntó directamente sobre el escándalo -los medios de comunicación fueron limitados en el número de preguntas que podían hacer- pero habló en un momento dado sobre escenas de sexo en la película. "Me siento un poco incómodo al hacer eso... Es una experiencia muy extraña", dijo con una sonrisa.
Nada más saltar al plató Jon pregunto a Pattinson, "¿qué has estado haciendo?" para a continuación sacar dos tarrinas de helado y comentar "es como si fuéramos dos chicas charlando, cuéntame todo". Después de algunas bromas sobre cómo Pattinson quería evitar comer el helado debido a su contenido calórico, Robert habló sobre lo difícil que es conceder entrevistas cuanto te encuentras en el centro de la información. "El mayor problema en mi vida es que soy barato, y no tengo un publicista. Normalmente los actores consiguen un guión con sus entrevistas antes de realizarlas".
Intentando atacar de otra manera al actor, Jon Stewart confesó: "Cuando eres joven y te separas sientes como el mundo llega a su fin, aunque debo admitir que en tu caso, es la primera vez que veo que el mundo reacciona de esta manera. Ha sido una locura, así que te deseo lo mejor en tu vida personal y en la profesional" admitiendo que se rendía, dando por terminadas las preguntas en torno a Kristen Stewart, no sin antes bromear sobre la audiencia, quien sin duda abandonaría el programa para comerse un bocadillo.
Con cara de póquer y algo confundido, Robert comenzó a hablar de su nuevo trabajo dejando claro que sus labios están sellados y que de momento sus sentimientos están bajo llave.
Las conjeturas sobre su estado de ánimo vinieron a posteriori por parte de los usuarios de las redes sociales que interpretaban gestos, miradas y palabras del actor. Hay opiniones para todos los gustos, desde quienes sostienen que ya lo tiene superado a quienes aseguran que el color azul del traje que eligió es una muestra de un estado de ánimo deprimido. Como suelen decir, para gustos colores.
HOLA