
Un centenar de habitantes de un barrio de la periferia de Guadalajara, en el oeste de México, pintaron este lunes murales para pedir paz y mayor seguridad para sus familias.
Los habitantes eligieron usar las paredes para pedir que cesen los constantes robos, asesinatos y riñas entre pandillas que ocurren en su zona, explicó a Efe uno de los organizadores del proyecto, Rosalío López Casanova.
"Aquí ha habido hasta asesinatos y creemos que ésta es una opción pacífica para que los vecinos empecemos a poner un alto", afirmó.
Armados con brochas y botes de pintura, niños y adultos de la colonia Los Colorines salieron a las calles para comenzar a poner color a los muros de sus casas y expresar su deseo de paz.
Adolfo Nava Bustos, miembro del comité de seguridad del barrio, explicó que además de dar a las personas una manera de expresarse, la creación de los murales es también una forma de reapropiarse de la calle, escenario de peleas y tráfico de droga.
"Tener un espacio más ordenado y además con elementos de arte hace que la gente se sienta más segura y quiera salir a las calles; genera un ambiente más sano", dijo.
Líneas multicolores que simulan una serpiente que recorrerá las casas de buena parte de la colonia y la imagen de una mujer doliente con manos impresas en rojo a su alrededor son algunas de las creaciones plasmadas en cerca de 700 metros cuadrados de paredes.
En una segunda etapa del proyecto, algunas vallas serán decoradas con fragmentos de poemas, con frases en favor de la paz y con letras de canciones creadas por los jóvenes del barrio.
El proyecto es apoyado por dos artistas plásticos que asesoran a los vecinos para elaborar los murales, así como por la alcaldía de Guadalajara, capital del estado de Jalisco, que les proporciona la pintura.
Nava Bustos explicó que la colonia es conformada por unas 500 familias. Está ubicada en una zona marginada de la ciudad y ha registrado un aumento de la violencia entre sus jóvenes, por lo que los organizadores esperan que ellos se unan a ésta forma de expresión.
EFE