Gracias, Rafael, por ese Tigre Uno. Yo estaba muy equivocado y equivocarse es de humanos. Tigre Uno no era Buddy Bailey, ni Miguel Cabrera, ni RRR, ni Wilson Ramos, ni Cedeño, ni Yorman Bazardo, como yo había pensado. Tigre I, inventado por un tal Sikorky por los años 50, llegó por los aires y aterrizó en las ballenas y bien adentro estaban sus diestros operarios o pilotos. Salió el general Erlin Rojas, a quien conocí en el barrio “23 de Enero” de Maracay, a lado de los muchachos, ya sesentones, de Macuarao, Macuaya, los Diablos de Turiamo del viejo Félix Mijares y de la Banda Show Panamá. No he conocido un barrio, una comunidad, más cultural que el 23 de Enero de Maracay, ni Cabimas, ni San Agustín en Caracas, donde se estrenó un Metro-Cable. Luego salió el comisario Liendo, que era la primera vez que se montaba en un helicóptero. Me echaron el cuento, estaba más agarrado que adulto mayor en una moto. Y luego salió el gobernador, Rafael Isea, que se había comprometido con la gente a traer un helicóptero para su estado Aragua. El hombre cumplió, como debe ser el político responsable y serio. Un helicóptero para enfrentar con decisión y fuerza al hampa organizada. Un gran logro, sin lugar a dudas. El hampa debe ser enfrentada con decisión y con tecnología. Con policías bien atendidos y bien pagos. Con una comunidad protagónica y con Tribunales y jueces, eficaces, prontos y decisivos. Tigre Uno es un inolvidable logro, pero eso no basta, como dice Franco de Vita. Todo ese esfuerzo de estado, debe ser articulado con todas las fuerzas del estado. Yo valoro el esfuerzo de mi amigo y gobernador, Rafael Isea, a quien he visto muy preocupado por el asunto de la seguridad ciudadana y por los bienes privados de la gente. El helicóptero, Tigre Uno, es un aporte mayúsculo para la región y para nuestra Policía de Aragua, que se pone los “pantalones largos” en materia de seguridad, pero debemos avanzar mucho más. Necesitamos una justicia sin deuda con el pueblo, sin retraso y con tribunales donde la gente puede reconocer a un juez o a una jueza. Donde el policía se sienta protegido, identificado y reconfortado. En días pasados, fui a un Tribunal y bajaron de un ascensor a todos los ciudadanos, yo iba en ese ascensor, la razón fue muy trivial y repugnante, porque un juez se iba a montar en el ascensor. Eso es el Apartheid y la discriminación, que tanto repudió Nelson Mandela en su país y le costó Cadena Perpetua. Apoyo el esfuerzo y doy mi público reconocimiento a la labor que se hace, desde las diversas policías públicas, de investigación como el Cicpc, las policías regionales, las municipales y la Policía Nacional, de reciente creación, para limpiar las calles y las comunidades de la angustia que produce la inseguridad. Un margariteño que vive en Maracay y estaba en las Ballenas, me dijo. Llegó el Ñangarato. Así llaman al Helicóptero en la Isla del maestro Prieto y de Jesús Rosas Marcano.
Independencia.
Patria Socialista ¡Viviremos y Venceremos!
WILLIAM QUERALES
Exalcalde de Maracay. Fundador de la Policía Municipal de Maracay. Miembro del Comando “Carabobo”