Exactamente a una semana de los comicios del 7 de octubre, los venezolanos comenzamos a prepararnos para ejercer nuestro derecho al sufragio, en paz; y digo en paz, porque en algunos sectores comienzan a sonar voces agoreras que anuncian, desde el desconocimiento de la voluntad popular por alguno de los bandos involucrados en estas elecciones, hasta el desbordamiento de la violencia con todo lo que eso puede implicar. Particularmente les digo que nada de eso va a suceder. Es decir, las cartas están echadas, y quienes compiten en esta contienda clave para el país, ya saben cuáles son los verdaderos numeritos; de tal manera que a quien toque perder democráticamente, sencillamente tendrá que reconocer la victoria de su rival político. Simultáneamente, sé que podremos contar con una Fuerza Armada dispuesta a resguardar el orden público y la estabilidad del sistema, de tal manera de poder garantizar una transición civilizada y digna de una nación que vuelve a mirar el futuro con optimismo y esperanza. Quienes no entiendan esto, estarán negando la esencia del pueblo venezolano y su larga tradición ciudadana.
Del lado de las instituciones nacionales, ya el Consejo Nacional Electoral ha anunciado que los planteles educativos destinados como centros de votación serán tomados a partir del 2 de octubre (Globovisión, 27-09-2012), y a la vez, la campaña informativa sobre el procedimiento y otras incidencias relativas al acto de votación se desarrolla sin problemas. Para empezar, sería oportuno recordar la obligatoriedad de tener la cédula de identidad laminada -sin importar que esté vencida- como único documento válido para el sufragio.
Así, con la CI en mano, al llegar a nuestro centro de votación, debemos identificarnos con la o el presidente de mesa, quien registrará nuestros datos en el llamado Sistema Automatizado Integrado (antigua captahuellas). Una vez cumplido este paso, nos dirigiremos hacia la máquina de votación donde presionaremos en la boleta electoral el recuadro donde aparezca el candidato o candidata de nuestra preferencia. Es necesario que verifiquemos que nuestra elección aparezca reflejada en la pantalla de la máquina y una vez corroborado este paso deberemos presionar el recuadro “Votar” para que sea emitido el comprobante de votación. Cuando esto suceda, es oportuno volver a asegurarse que el nombre en él marcado sea aquel que corresponda con nuestra intención de voto, y de ser así, lo doblaremos y depositaremos en la urna respectiva, hoy llamada “Caja de resguardo”.
A diferencia de procesos anteriores, es solo en este momento cuando entregaremos la cédula de identidad y la hoja de taco (que es aquel papel que nos entregan al principio con el número de mesa, página y renglón) al miembro de la mesa responsable de ello, quien nos indicará dónde firmar y plasmar nuestra huella dactilar en el cuaderno de votación. Para terminar, mojaremos nuestro dedo meñique en la tinta indeleble; paso con el cual finalizaremos nuestro acto de votación (CNE, 2012).
En cuanto a las recomendaciones para ese día, la primera sería salir a votar temprano -preferiblemente antes del mediodía- llevando algún medio de hidratación o refrigerio, por si hubiere cola (aunque por experiencia personal puedo decir que nadie debería tardarse más de un minuto en votar). Después de ejercer el derecho al voto, debemos estar listos para atestiguar el conteo en cada mesa y defender la voluntad de la mayoría, mientras el CNE emite el primer boletín con los resultados que muestren una tendencia irreversible para el momento del anuncio, según lo ha señalado el propio ente electoral (Noticias24, 25-09-2012)
Para finalizar, no se nos debe olvidar que el 7 de octubre será un día histórico y determinante para el futuro de nuestro país. A tan solo una semana, estamos seguros que tendremos una fiesta democrática por excelencia y la oportunidad de corroborar el talante cívico de nuestro pueblo. Tengo fe en que los resultados se inclinarán hacia una Venezuela de progreso, inclusiva y orgullosa de su destino.
LUCRECIA MORALES GARCÍA
Politóloga
lucremorgar@gmail.com
@lucremorgar
Politóloga