Venezuela conmemora 22 años de “El Caracazo”
Cuando el pueblo bajó de los cerros
Fecha Sábado, 26 febrero a las 21:48:15
Tema Entrega Especial

El país entero se desboca en actos para rememorar la lucha popular de una generación que perdió a cientos de hombres y mujeres en medio de revueltas y saqueos que cambiaron para siempre la historia contemporánea de la nación

Para justificar cualquiera de las etapas del presente, los venezolanos atravesaron por intrincadas circunstancias que pusieron a prueba la voluntad popular. Una de estas fechas, que quedó grabada para siempre en la memoria de los habitantes del país, es el 27 de febrero de 1989, día en el que “bajaron de los cerros”, miles de personas que tomaron las calles al ver que aquellas cosas que necesitaban, y soñaban, salían de su alcance con una serie de medidas aplicadas por la gestión nacional de turno, que supusieron un cerco al presupuesto con el que contaba cada venezolano.

Este evento, estuvo constituido por numerosos focos de protestas que tuvieron como epicentro al centro del país, y surgieron específicamente de la ciudad de Guarenas, en el estado Miranda, a 15 kilómetros de Caracas, siendo esta última urbe la que dio el nombre a la revuelta bautizada como “El Caracazo”, asociado mayormente con la masacre y los saqueos acontecidos durante las protestas que tiñeron de sangre al país con las cuantiosas vidas que se perdieron, y que además dejaron miles de millones en daños materiales.

CATALIZADORES DEL DESORDEN


Podría decirse que “El Caracazo” representó el punto de quiebre en la capacidad de aguante de las masas. La paciencia del pueblo se esfumó luego del deterioro que devino al endeudamiento en el que se sumió el país, después del “boom” petrolero de los años 70, década que fue el punto de partida de las circunstancias que propiciaron la devaluación de la moneda en 1983, y el poco éxito que tuvieron las políticas económicas de los gobiernos de Luis Herrera Campíns y Jaime Lusinchi, en frenar las espirales inflacionarias que consumieron el valor de la moneda nacional.

Con ello vino la corrupción administrativa en diversos niveles y mermaron la inversión privada generando graves períodos de escasez, pero fue en la gestión del presidente Carlos Andrés Pérez, donde se buscó dar un cambio al liberar la economía, con una serie de ajustes económicos conocidos como “El Paquetazo” o “Paquete Económico”, que consistían en medidas de aplicación tanto inmediatas como graduales, asociadas a la política cambiara, la deuda externa, comercio exterior, sistema financiero, servicios públicos y política social.

VENEZOLANOS SE FRUSTRARON

Sin embargo, la liberación de precios y la eliminación del control de cambio generaron un reajuste con un efecto sumamente brusco para los venezolanos de menores ingresos, que vieron como esto les imposibilitaba acceder a bienes esenciales y agudizaban el hambre de las clases marginadas de la sociedad, algo que quedó en evidencia la misma mañana en que se produjo “El Caracazo”, cuando una multitud de trabajadores abordaban los autobuses para trasladarse a sus lugares de trabajo en Caracas, y los prestatarios del servicio de transporte, les hicieran conocer que el valor del pasaje había aumentado al doble. Para muchos esto significaba -en la práctica- que no tendrían dinero para pagar el pasaje de regreso a sus hogares en la noche.

SACUDÓN POPULAR


Cuando se habla de “El Caracazo” se recuerda como el día en que el pueblo “bajó de los cerros”, y tomó las calles del centro de Caracas, luego de los episodios de protestas surgidos en Guarenas, que también se extendieron a otras partes del país, como La Guaira, Maracay, Valencia, Barquisimeto, Mérida y Ciudad Guayana. La violencia se hizo presente y la sangre de cientos de manifestantes corrió por las calles, tras ser reprimidas por los cuerpos de seguridad.

Los saqueos ocuparon la mayor parte de los enfrentamientos que generaron -según cifras oficiales- más de 300 muertes, cuando el Gobierno declaró un toque de queda y militarizó las principales ciudades, ocasionado que los castrenses, reprimieran con fuerza a las protestas, con acciones consideradas desmesuradas en la actualidad. Un ejemplo de esto fue cuando en la capital del país, se activó el “Plan Ávila” que confería al Ejército la custodia de la ciudad, y los habilitaba a usar armas de guerra para contener las protestas.

Aunque en algunos puntos, los manifestantes utilizaron armas de fuego para defenderse o atacar a los militares, las bajas de policías y castrenses fueron incomparables con el número de muertes y desapariciones de civiles. Cientos de personas resultaron heridas. Los cadáveres de quienes fallecieron ese día fueron enterrados en una fosa común ubicada en el Cementerio General del Sur, y en la actualidad esos restos aún forman parte de una investigación que adelanta el Gobierno para identificar a los caídos y determinar algunas responsabilidades de la masacre.

EL CARACAZO” EN EL PRESENTE

En la actualidad, la importancia histórica de “El Caracazo” se centra en la lucha popular determinada por la molestia colectiva. No obstante, las muertes siguen siendo el elemento más polémico de la fecha, que en esta oportunidad es interpretada de formas distintas por las vertientes que constituyen la polarización nacional. Por una parte se revive el repudio a las autoridades castrenses y gubernamentales que administraron las fuerzas que se usaron contra la población, y por otro lado se toma como referencia para el presente.

LUCHA CONTRA LA IMPUNIDAD




Luego de los sucesos de “El Caracazo”, específicamente, el 3 de marzo de 1989, a las puertas de la morgue de Bello Monte, se fundó el Comité por los Desaparecidos, que luego se convertiría en el Comité de Familiares de las Víctimas (Cofavic), cuyos miembros siguen en la puja para que el Gobierno esclarezca los hechos, en función de que los responsables sean castigados, y los cuerpos enterrados en fosas comunes, sean identificados y entregados a sus parientes, en función de que reciban sepultura.

“El Paquetazo”

Entre el conjunto de medidas económicas fallidas que intentaron frenar el declive económico del país, hubo algunos incrementos que pudieron considerarse dentro de los motivos que desencadenaron las protestas populares, siendo estos; el anuncio del incremento gradual de las tarifas de servicios públicos como teléfono, agua potable, electricidad y gas doméstico; el aumento anual en el mercado nacional durante tres años de los precios de productos derivados del petróleo, con un primer aumento promedio del 100% en el precio de la gasolina; y el aumento inicial de las tarifas del transporte público en un 30%.


Un día que no se olvida


Aunque durante “El Caracazo”, la mayor parte del conflicto se concentró en la zona norte del centro del país, en otras ciudades hubo acontecimientos que refuerzan esa premisa, de que nadie se olvida de lo que estaba haciendo ese día. En Aragua cada quien vivió el 27-F a su manera.



SANTOS ARTEAGA,
“Había mucha violencia en las calles de Maracay, en San Vicente y 23 de Enero hubo disturbios y tensión entre los habitantes de la ciudad”



GILBERTO FIGUEREDO
, “Nadie se esperaba eso. Todos estamos en casa viendo lo que ocurría en televisión. Los vecinos estaban muy preocupados”



JUAN MEDINA
, “En Maracay hubo protestas que presencié, salí al trabajo y la gente estaba saqueando algunos comercios del centro”



MARÍA GONZÁLEZ
, “Todo estuvo tranquilo por donde yo vivía, me resguardé con mi familia, mientras buscamos infórmanos sobre lo que estaba ocurriendo”

José Luis Ramírez
Fotos Rafael Ríos/Archivo






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