
La Iglesia, ¿mediadora?
Desde la Sala Situacional
La creación de espacios de diálogo y de vasos comunicantes entre Gobierno y oposición es siempre necesaria, pero sobre todo en momentos como el actual, cuando las fuerzas en pugna tendrán que definirse en pocas semanas sobre el espinoso asunto del reconocimiento de los resultados electorales.
Factores de poder
Como se sabe, en las elecciones que se desarrollan en nuestro país no compiten solamente candidatos y partidos, sino también diferentes factores sociales y políticos, nacionales e internacionales, que se despliegan sobre el tablero como caballos, alfiles y peones de una contienda por el poder que trasciende el torneo electoral: empresariado, medios de comunicación, estamento militar, Iglesia, etc.
Extremismo
Por lo general, se espera que, en este tipo de contiendas, instituciones como la Iglesia jueguen un papel mediador. Sin embargo, a lo largo de estos años la jerarquía eclesiástica ha formado parte, de manera activa y beligerante, de una de las parcialidades y, en no pocas ocasiones, ha actuado desde el ángulo más radical y extremo. Visto desde esta óptica, la reciente reunión de representantes gubernamentales y de la Conferencia Episcopal pudiera interpretarse como un primer encuentro Gobierno-oposición.
Equilibrio
Aunque, tal vez en esta ocasión el papel de la Conferencia Episcopal pudiera ir más allá y estar más próximo al de una mediación. Algunos cambios en su directiva y en su conducta abren expectativas. Pero aún no han dado los pasos necesarios. Para ello, la CEV tendría que asumir una conducta más equilibrada frente a la campaña electoral misma. Por ejemplo, al cuestionar el ventajismo de los medios públicos, hacer lo mismo con el espectro mediático del sector privado. Si la Iglesia se inclina de un lado de la balanza, no podrá ser nunca factor de conciliación.
El Socialismo en la Historia
El PRI mexicano
Del surco de la revolución mexicana de 1910, impulsada por las demandas campesinas de distribución de la propiedad de la tierra e influenciada por distintos tipos de movimientos liberales, agrarios, socialistas, anarquistas y populistas, nace, veinte años después, en 1929, el Partido Nacional Revolucionario, luego llamado Partido de la Revolución Mexicana y posteriormente Partido Revolucionario Institucional.
Durante ese lapso, revoluciones y contra revoluciones van y vienen en una disputa sin fin por el poder entre clases sociales y entre los caudillos de una interminable guerra civil. Del pulso de las facciones, ora sangriento, ora diplomático, surge una constitución, la de 1917, impuesta por los sectores moderados de Carranza y Obregón, vencedores ante la insurgencia más radical liderada por Villa y Zapata. Dicho texto constitucional recoge, en parte, las demandas de la revolución y consagra la educación laica y gratuita, la propiedad de la nación sobre las riquezas del suelo y el subsuelo y la separación del Estado y de la Iglesia.
En 1928, Plutarco Elías Calles, heredero de este largo proceso, proclama que la etapa de los caudillos arribaba a su fin y que había llegado el tiempo de las instituciones. Así que funda, desde el Estado, un partido que organiza la sociedad y crea a su alrededor una vasta red de organizaciones sociales, sindicales y gremiales que agrupan a trabajadores, empleados, campesinos y militares. Tal vez, Calles se inspiró para la formulación de ese proyecto de institucionalización, de lo que había podido observar en ocasión de su viaje a Europa en 1924, en el que había podido estudiar de cerca los procesos económicos y sociales que allá se desarrollaban, en particular las políticas adelantadas en la Alemania gobernada por el socialdemócrata Friedrich Ebert, en cuanto al poderío electoral de las maquinarias partidistas, la importancia de la organización industrial y el peso de las reivindicaciones obreras.
El PRI se convierte en un partido único, que goza de un amplio respaldo social porque logra equilibrar los intereses de las clases altas y los populares, lo que lo lleva promover una equitativa distribución de la riqueza de signo socialista. De la misma manera, el PRI representó durante mucho tiempo una contención nacionalista frente a Estados Unidos, en particular en el gobierno de Lázaro Cárdenas, que procedió a la nacionalización del petróleo.
Con el transcurrir de los años, el proyecto del PRI degeneró en lo que se conoce como “dictadura perfecta”, abandonó sus raíces populares hasta que sucumbió en oscuros episodios de corrupción y adoptó una orientación neoliberal. 80 años después regresa al poder con Enrique Peña Nieto. Otras sus banderas.
Enfoque
Flash Rojo
“CHÁVEZ SÍ, TAREK NO” era la consigna que voceaban los asistentes al acto de respaldo a la candidatura de Chávez en Anzoátegui. Lo mismo ocurre en numerosos estados del país, por la desidia de la burocracia, el mal estado dela vialidad, los apagones y el maltrato hacia la gente. Lo de la mala gestión no es ningún conspire opositor. Es incapacidad y punto. Chávez sabe que ha encumbrado amucha gente que ahora lo pone en peligro.
CADA SEMANA HAY MARCHAS y mítines. Y, como es natural, cada sector alaba su capacidad de movilización. Las multitudes son “la prueba” de quién es más fuerte. Pero la verdad es que tanto la MUD como el Psuv pueden mover masas. Nada especial. Basta con tener 10% de los votos para hacer buenos actos. Así que ni el Gobierno puede hacer mofas de las actividades de calle de la oposición, ni los opositores pueden decir que Chávez perdió la calle. Tienen que buscar otras razones para convencer a los indecisos.
LA CÁRCEL DE MÉRIDA siempre fue bastante pacífica, pero ahora las autoridades han sido rebasadas inexplicablemente por un pran, que parece haber sometido a todo el mundo. Ya van más de 15 día de conflicto y la cifra de muertos alcanza 17 internos. Decenas de heridos, incluyendo efectivos de la Guardia Nacional. Hay un problema de fondo, estructural, en el funcionamiento del sistema carcelario, que sigue allí, sin que el Gobierno dé los pasos necesarios para superarlo.
Flash Negro
HAY RECLAMOS DE VICENTE DIAZ que son muy válidos. Tanto así, que el propio Gobierno sacó del aire las cuñas de la campaña “Corazón Venezolano”. Sin embargo, las condiciones electorales han mejorado sustancialmente en relación a los procesos anteriores, tal como lo señala Teresa Albanes. Por eso extraña que el tema CNE se haya convertido en noticia permanente de primera página. Al parecer, hay sectores que lo hacen para preparar el terreno que permita cantar fraude en caso de ganar Chávez. Unos se imaginan una “revolución árabe” y otros piensan que para reconocer hay que obligar primero al gobierno a negociar la noche del 7 de octubre.
HACE UNOS POCOS AÑOS Álvaro Uribe tenía una buena imagen en la clase media venezolana. Pero con el tiempo ha ido perdiendo glamour. Por eso, el comando de Capriles le ha sacado el cuerpo y se muestra reacio al respaldo que le está dando en la campaña que ha emprendido en la frontera. A los recientes actos celebrados en Cúcuta solo han asistido, de Venezuela, gente ubicada bien a la derecha, como Oswaldo Álvarez Paz. Pero llama la atención la presencia de Pablo Pérez, que se dice socialdemócrata. Ya antes había pifiado al apoyar la defenestración de Lugo.
RAFAEL UZCÁTEGUI les ganó la partida a sus contrincantes en el PPT, tanto los que están con la MUD (Albornoz, Calzadilla) como a los incondicionales al Psuv (Tellerías). Lo subestimaron y se descuidaron, porque habían cuadrado inicialmente, con factores del Gobierno, los votos de la Sala Electoral. Pero más pudo el sigilo del antiguo guerrillero.
Leopoldo Puchi
elepuchi@gmail.com
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