La Fórmula 1 de la era del COVID-19 se pone en marcha

La Fórmula 1 de la era del COVID-19 se pone en marcha

Equipos reducidos y aislados los unos de los otros, máscaras indispensables, ruedas de prensa virtuales... la Fórmula 1 se reúne desde hoy en Austria en su primer gran premio de 2020 y de la era del coronavirus, con un resultado deportivo y de desarrollo inciertos.

Entre las primeras grandes competiciones internacionales en reanudarse, la categoría reina del deporte del automóvil se sabe escrutada. 

Ha intentado no dejar nada al azar editando un código de conducta al que deben adherirse todos los que tengan acceso al Red Bull Ring, en las montañas de Estiria, en el centro del país, este fin de semana y el siguiente, en un segundo gran premio. 

En este protocolo sanitario, los participantes serán controlados cada cinco días y se limitarán al máximo los contactos no necesarios, para evitar una anulación por contaminación, como en marzo en Australia, o una serie de positivos como en el Adria Tour del tenista Novak Djokovic en junio. 

Los telespectadores descubrirán de hoy al próximo domingo un paddock fantasma y tribunas vacías, al disputarse la prueba a puerta cerrada.

"Tendremos que intentar dar espectáculo" en pista, afirmó el holandés Max Verstappen, cuya escudería Red Bull juega en casa.

HAMILTON POR LA MARCA

El inglés Lewis Hamilton (Mercedes) apunta al récord del alemán Michael Schumacher, único séptuple campeón, en un Mundial de Fórmula Uno marcado por la pandemia del covid-19 y que arrancará este fin de semana en Austria, sede de la primera de las ocho carreras inicialmente programadas, todas ellas en Europa y a puerta cerrada.

El certamen, plagado de aplazamientos y cancelaciones, debía haber arrancado a mediados de marzo en Australia, donde sólo minutos antes del primer libre se anuló la prueba. Y la pandemia pospuso su comienzo hasta que el Red Bull Ring de Spielberg albergue a partir de este viernes, con fuertes restricciones de personal y grandes medidas de seguridad sanitarias, el primer Gran Premio del Mundial; en el que Hamilton -que con su sexta corona superó al argentino Juan Manuel Fangio- intentará igualar los siete títulos del 'Kaiser'.

VERSTAPEN ES EL PRINCIPAL RIVAL 

El holandés Max Verstappen (Red Bull), que el año pasado repitió el triunfo de 2018 en el circuito propiedad de su escudería, se presenta como principal opositor a los objetivos históricos de Hamilton, a los que también se opondrá el monegasco Charles Leclerc (Ferrari).

EL DATO 

Verstappen y Leclerc -máximos representantes de la 'Next Gen'- batirían, si destronan a Hamilton, la plusmarca del alemán Sebastian Vettel, compañero del segundo en Ferrari y que ganó el primero de sus cuatro Mundiales seguidos (en 2010, con Red Bull) a los 23 años.

RACISMO EN EL TAPETE 

 Los pilotos debaten si se arrodillarán en la parrilla previo a la carrera del domingo como gesto de solidaridad al movimiento Black Lives Matter. El campeón vigente Lewis Hamilton ha alzado la voz en respaldo al movimiento y competirá con un monoplaza Mercedes pintado totalmente de negro — en vez del color plata — como mensaje contra el racismo. “Es muy importante aprovechar este momento", dijo Hamilton, el único piloto de raza negra en consagrarse campeón de la F1.

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