La indignación en la calle

 La indignación en la calle

Cuando se dice que todas las opciones están sobre la mesa, es obvio que las prioritarias son aquellas que nos alejan del dolor y el sufrimiento. Por sentido común, nadie puede desear una guerra. Todos sabemos que la violencia favorece al régimen, que siempre la ha promovido.

Desde la Asamblea Nacional (AN) bajo el liderazgo de Juan Guaidó, además del canal humanitario para enfrentar la emergencia económica y social, se está impulsando la apertura de la vía electoral, sin presos políticos, sin inhabilitados ni exiliados, con todos los partidos legalizados, con un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE), con observadores internacionales independientes, con la supervisión de la Organización de Naciones Unidas (ONU) y la Organización de Estados Americanos (OEA). Es decir, la realización de elecciones generales para legitimar a todos los poderes públicos y darle plena vigencia a la Constitución.

Maduro sabe que ya no tiene ni capacidad, ni legitimidad para solucionar la grave crisis que padece el país, por lo que debería retirarse. Por su parte, el PSUV con sus diputados, tiene que incorporarse a la Asamblea Nacional y facilitar así la transición a la democracia. Esta es parte de la propuesta de Pepe Mujica, ex presidente de Uruguay, que nos parece oportuna y pertinente.

No son las sanciones, ni el bloqueo las principales causas de la hiperinflación y del deterioro en todos los órdenes que sacude hoy a Venezuela. La falta de medicinas, alimentos y la violencia son el resultado del gran saqueo de los dineros públicos como también denunciamos en el libro con ese mismo título, en el que a través de exhaustivas entrevistas constatamos que la nación sufrió un robo de más de 350.000 millones de dólares en medio del rotundo fracaso de un sistema anacrónico y antidemocrático. 

A esto hay que sumar la invasión cubana que ha tomado por asalto a Venezuela para ponerla al servicio de la dictadura castrista convirtiéndola en su colonia, como bien lo explicó Joaquín Villalobos en su reciente columna en el diario El País de España titulada “Cubanos go home”.

La indignación debe seguir organizada y en la calle. Solo así conseguiremos que, además del aislamiento internacional, el usurpador de Miraflores sienta de verdad la presión del descontento popular, logrando de este modo que los oficiales institucionales de las Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) y los jueces le exijan que se retire para lograr que la mayoría representada en la AN pueda negociar con los diputados del PSUV, una ruta de transición pacífica y la realización de elecciones verdaderamente libres y democráticas.

Carlos Tablante

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