Agua

Agua

La semana pasada hubo en el Área Metropolitana de Caracas una parada programada del servicio de agua que afectó a Libertador, Chacao, Baruta , El Hatillo y Sucre. La explicación oficial lo atribuyó a trabajos de mantenimiento mayor en varias estaciones de bombeo del Sistema Tuy II y corregir fugas en las aducciones del sistema “para recuperar caudal e incorporarlo a la red de distribución” y que todo ello forma parte de un plan.

La noticia es en principio bienvenida. Hacen falta más. La irregularidad en el servicio de agua tiene tiempo en la capital y en todas las regiones. No he ido a ningún estado del país donde las personas no se quejen de fallas en agua y en luz eléctrica. Aquí en Caracas vamos acostumbrándonos a unos “días en que llega el agua” y en éstos, a las horas en las cuales hay que apurarse para recolectar unos tobos mientras se lava la ropa y los platos. Hay sectores que durante meses no la reciben. Las noticias de otras partes son, por lo general, peores. Hay casos de fallas en el suministro verdaderamente irónicas, como en Guayana, junto al Orinoco y el Caroní o en Maracaibo y la Costa Oriental a orillas del Lago.

La verdad es que no se sabe de obras hidráulicas nuevas e importancia, las noticias del mantenimiento de las presas y embalses y el manejo de cuencas son preocupantes. También sabemos que la red de distribución, es decir las tuberías, está envejecida y por eso se multiplican las fugas en perjuicio del servicio. Todo eso requiere planes en permanente desarrollo e inversiones constantes. El atraso en las obras y el mal estado en que se encuentra la red contrasta con la enorme cantidad de recursos de los cuales se dispuso durante varios años, pero es claro que eso no estaba en las prioridades de los gobernantes.

Otro aspecto no tan obvio pero al menos igual de grave es el de la calidad del agua que estamos consumiendo ¿Cuán potable puede afirmarse que es? En la escuela primaria aprendimos las características del agua: ser inodora, incolora e insípida. Honestamente ¿es así la que sale por el grifo de su casa? Cuando sale, claro. En partes del país, como las grandes ciudades del Centro, en Aragua y Carabobo, la situación puede ser alarmante. ¿Hay estudios acerca de enfermedades de la piel y digestivas relacionadas con el agua?

Se habla de Estado y de soberanía. También es cada vez más frecuente oír la expresión “Estado fallido”. Pero es por esos datos de la vida real que un ciudadano sabe si hay Estado.

 

|| Ramón Guillermo Aveledo

 

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